Desde hace un tiempo, siempre que tengo pesadillas es con la misma mujer.
Una mujer sin ojos, tiene el cabello negro, y viste totalmente de negro.
Sus manos estan podridas y sus uñas largas pero rotas.
Su piel es pálida pero llena de sangre.
Hace un tiempo me dí cuenta que cuando soñaba con ella pasaba algo en mi vida.
Ella siempre está quieta mirandome, está parada en una pared siguiendome con la mirada.
En otro sueño, empezó a seguirme con la cabeza, sólo con la cabeza.
Otro día, sus manos se movían un poco como intentando agarrarme.
Luego, empezaba a dar pequeños pasos, pensando que no se acercaría pero sus pasos se volvían muy rápido haciendo que quedara su cara a pocos centimetros de la mía en tan solo segundos.
Algo realmente escalofriante.
Así que decidí pensar en las veces que estaba soñando con ella y las cosas que me pasaban.
La primera noche que soñé con ella. (que yo recuerde)
Esa noche la mujer me miraba de pie en la esquina del salón de mi casa mientras en la cocina empezaba a formarse un fuego.
Lo que pasó ese día.
Estaba en casa de una amiga y la cocina de su abuela (en el piso de abajo) empezó a incendiarse.
La segunda noche que soñé con ella.
Para mi, una de las peores.
Esa noche soñé que estaba en una casa aunque no la reconocía.
Cuando iba al baño, ella se arrastraba por el suelo hacia mi, se quedaba mirandome y canturreaba "vas a morir en 5 minutos".
Esa noche desperté gritando.
Había más gente en ese sueño pero esa mujer sólo me miraba a mi.
Lo que pasó ese día.
Intentó de robo a mano armada.
La tercera vez que soñé con ella.
La tercera vez que soñé con ella, fué hace tan solo unos días.
Soñé que estaba en un jardín con mucha gente, una fiesta quizás no lo sé.
La mujer estaba en una pared mirandome, no se movía, sólo me seguía con la cabeza, yo intentaba ignorarla.
Habiamos muchos pero ella me miraba sólo a mi.
De pronto la perdí de vista y un fuego empezó a formarse en la habitación.
Me quedé mirando el fuego del jardín y cojí una olla con agua para tirarla al fuego.
Cuando me giré la encontré a pocos centimetros de mi cara.
Sus ojos vacíos, totalmente negros.
Su risíta y su cabello negro y largo...
Quería gritar pero no podía gritar.
Lo que pasó ese día.
La sabana y el colchón de la habitación empezó a arder por culpa de una vela que había cerca por que se había ido la luz.
Lo que hice cuando ví el fuego fué correr a la cocina y coger una olla con agua...
Ni siquiera lo pensé hasta que me ví la olla en las manos.
No sé quien es esa mujer, pero cada vez que la veo me da una mala impresión, cada vez que la veo estoy cerca de la muerte.









